
Los sábados huelen a magdalenas y a limón.
Cuando el frío congela las sonrisas de los que buscan almas por Madrid, el calor de tus sábanas da cobijo a mis sueños.
17 Enero 2012

Los sábados huelen a magdalenas y a limón.
Cuando el frío congela las sonrisas de los que buscan almas por Madrid, el calor de tus sábanas da cobijo a mis sueños.
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