Frío
Ya no sé qué lo que pensar ni que es fruto de mi mente.
Veo en tus ojos y en tu distancia la mayor de las proximidades
y ya no sé cómo estar contigo.
Mi vida se va quebrando bajo la suela de mis zapatos,
esos que antes usaba para huir
y que ahora parecen clavados a tu lado.
Repaso una y otra vez las palabras que un día no dije aunque quise
e intento mantenerme firme mientras caigo.
Tu pelo me sigue oliendo a playa
y tus manos surcan a diario mis labios.
El suelo de tu cocina sigue enfriando mi espalda desnuda
y no entiendo nada. ¿Qué me está pasando?
